"Tener un hijo especial no nos hace automaticamente padres especiales"
Un hijo especial no debe significar angustia, culpa, frustración, tristeza, fracaso desanimo, autocompasión, rechazo y negación. Por el contrario, debería significar amor, desafío, orgullo, integración y felicidad.
Sabemos lo que significa tener un hijo especial. Nos comprometemos a ayudar a padres con hijos especiales, para que puedan disfrutar cada logro de su hijo, aceptándolo tal cual es y transitar juntos un camino de armonía y felicidad.
Nuestra experiencia
Reconocernos en él. Hallando el modo adecuado de encontrarnos con nuestro hijo, no con su déficit o supuesto “fracaso”.
No tratar de ocultar lo inocultable. Aceptarlo tal cual es, como un privilegio y un desafío.
Nuestro hijo no es su lesión (la tiene y la porta), no lo representa (tiene una identidad mas allá de su patología).
Relajar la insoportable tensión teórica y la etiqueta (en la práctica por suerte todo es diferente).
Ser positivos, optimistas y disfrutar cada logro (sin dejar de ser realistas).
Disfrutar cada momento. No preocuparnos por su adolescencia, su vida sexual, novia, hijos, nietos, etc. Nos estaríamos perdiendo el ahora.
Adaptarnos, amoldarnos (aprendiendo de él).
No compararlos (anular el seria, podría y/o debería ser), todos somos diferentes.
No buscar que sea otro. Estar orgullosos de él y transmitirle ese orgullo. Admiración!!!
Darle herramientas, buscar su mayor independencia, no limitarlo.
Nuestro hijo Augusto tiene nueve años, es un chiquito feliz y tiene parálisis cerebral. Con mucho para enseñar y mucho amor para dar. Como padres nos sentimos muy felices y orgullosos de él.
Este es un video filmado en nuestra casa... Un mini recital acústico que nos brindó Pablo Castagnino, cantante de Perro Bocha... Augus disfrutando de cuerpo entero: